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Jueves 24 de abril de 2014
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EL CENTRO / HISTORIA

 

CINCUENTA AÑOS DE HISTORIA

 

        El 22  de octubre del año 2001, nuestro Centro cumplió su cincuentenario, aunque no fue hasta el curso 1956-57 cuando recibió su nombre actual: "Obispo Argüelles", en honor a D. Fernando Argüelles Miranda, oriundo de Caboalles de Arriba, que fue obispo de Astorga entre los años 1858-1870.

 

       El actual instituto “Obispo Argüelles” nace de una evolución natural de lo que fue su raíz: el Colegio, homologado, de “Nuestra Señora de Carrasconte”, de enseñanza mixta. Este Colegio abre sus aulas en el año 1940 en “Casa Federico”. Poco tiempo después tendrá su propia ubicación en un edificio de la calle García Buelta que, posteriormente, será utilizado también por otras Instituciones culturales y docentes y hoy conocemos como Colegio “Generación del 27”.

 

        En el citado año de 1940 estamos en plena posguerra. Hay en la zona, al igual que en otras muchas, una grave crisis que afecta a todos los sectores pero, sobre todo, a la escuela de Sierra y Pambley, donde se formaban los jóvenes, no sólo en el conocimiento de las materias básicas, como hacían en otras escuelas existentes en la zona, sino también en el de otras materias que les preparaban para el mundo laboral. Este hecho plantea una acuciante necesidad de crear un centro donde puedan estudiar los jóvenes para su formación profesional sin necesidad de salir del Valle, y que abarque el estudio del Bachillerato que, entonces, empezaba a los nueve o diez años.

 

    

         Por esto, un grupo formado por una mujer y seis hombres, de distintas profesiones y todos ellos jóvenes, deciden formar el  Colegio de “Nuestra Señora de Carrasconte”, buscando el dinero necesario para llevar a cabo su proyecto. Una vez creado el Centro, consiguen que sea homologado por la Universidad de Oviedo para poder impartir clases y firmar Actas de los siete cursos del Bachillerato Universitario. Sólo se tenía que ir al instituto “Gil y Carrasco” de Ponferrada para hacer el examen de ingreso. “Constaba de las siguientes partes: Un dictado, en el cual tres faltas significaba suspender el examen, una división, problemas sobre el sistema métrico decimal y por último un examen oral de todas las materias – nos explica Juana-. El examen era accesible a todo el mundo”. Al finalizar y aprobar el séptimo curso, último del Bachillerato, se tenía que ir  a Oviedo a verificar los ejercicios de Examen de Estado y obtener el título de Bachiller Universitario que expedía la Universidad. “Con él sólo se podía acceder en un principio a ingenierías y posteriormente a todas las carreras”.

 

        Años más tarde, los fundadores de dicho Centro no pueden hacer frente a los intereses de los créditos solicitados para llevar a cabo su obra y lo pasan al Ayuntamiento de Villablino con el compromiso por parte de éste de mantener la enseñanza mixta, condición que se les había puesto para la cesión del mismo.

 

 

        En 1951 el Ayuntamiento de Villablino cede el edificio, sin cargas, al Ministerio de Trabajo ( no existía entonces el de Educación). “El edificio estaba muy bien equipado y tenía materiales bastante avanzados como un retroproyector, un piano, un esqueleto humano, muchos discos y mapas,  un globo terráqueo y una máquina de cine”. “El comportamiento de los alumnos era ejemplar con respeto hacia los profesores y materiales debido a la estricta disciplina que había por aquel entonces”. De este modo, ese mismo curso puede empezar el Bachillerato Laboral, que más tarde se denominará Técnico o de Enseñanza Media y Profesional, comenzando así la andadura del actual Instituto “Obispo Argüelles”.

 

       En un principio se impartían en este instituto las materias de la Modalidad “Agrícola y Ganadera”; es por esto por lo que acuden al centro alumnos de fuera de la zona, ya que es el único donde se imparten este tipo de enseñanzas. Se consigue así que sea uno de los primeros que funcionan en España y que dependen del Ministerio de Trabajo. Posteriormente, por las características de la zona donde está ubicado, pasará a la Modalidad “Industrial Minera”. “Donde se cursaban las asignaturas de: Dibujo industrial, inglés, lengua, geografía e historia, matemáticas, física, gimnasia y tres talleres de mecánica, electricidad y carpintería – recuerda Juana...-. Los horarios estaban muy sobrecargados, con clases de mañana y tarde (hasta las siete de la tarde). Había un comedor para todos los alumnos del Centro. Todos pagaban la comida salvo aquellos que venían de fuera y que estaban becados”.

 

        A este Bachillerato sólo acceden los chicos, por lo que los fundadores del Colegio de Carrasconte exigen al Ayuntamiento el cumplimiento del compromiso firmado: mantener también la enseñanza para chicas. Nace entonces la  Academia “Nuestra Señora de Carrasconte”, de titularidad municipal, que ocupa aulas en el antiguo cuartel de la Guardia Civil, hoy día sede del “Hogar del Pensionista”.

 

        Hasta el curso 1967-68 se impartían en Villablino las dos modalidades del Bachillerato: el Universitario, en la Academia de Carrasconte, y el Técnico, desde el que se podía acceder a la Universidad mediante una prueba de madurez, en el “Obispo Argüelles”.

 

        A partir de este curso se implantará en el Instituto el Bachillerato del plan de estudios del momento, que por entonces se impartía en la Academia, coexistiendo así con el Bachillerato Técnico. Progresivamente irá desapareciendo el Técnico e implantándose todos los cursos del otro Bachillerato que irán desapareciendo de la Academia y que es para chicas y chicos.

        Vendrán después los planes de estudios: BUP y COU y el actual de la ESO y los dos cursos de Bachillerato. Para el próximo curso, está previsto que también se imparta primero y segundo de E.S.O.  

       

        Para finalizar, sería conveniente hacer mención a algunas curiosidades de este instituto:

- Había doce profesores y cincuenta alumnos en el año 51, de los cuales los mejores eran los de Orallo.
- Sólo había un profesor de guardia en todo el instituto que estaba todo el día (jornal) que era el responsable de todo lo que ocurría en el Centro durante ese día, así como de suplir las bajas de los compañeros.
- Las actividades extraescolares del instituto en sus primeros años eran básicamente las siguientes:

  • Una emisora de radio que funcionaba todo el día, incluso en verano, para cada hora de emisión realizaba el guión un profesor

  • Una revista llamada “Unicornio”.

  • Un Belén al que acudía a ver todo el valle.

  • Una cabalgata de reyes.

  • La exposición de los mejores trabajos de los talleres que aún hoy se conservan en la entrada del actual  “Valle de Laciana”

  • Se realizaban muchas excursiones a lo largo del curso, entre las que cabe destacar los altos hornos de Bilbao, la central de Compostilla, los aceros Rolda, la estación de tren de Ponferrada, Jaén, y todas las fábricas del noroeste de Península.

  • Los alumnos disponían de una cartilla para ahorrar dinero en el Centro, cuya caja de caudales era una caja de zapatos.

- El primer director del instituto fue Manuel Lozano, al que siguieron Boves, Mayán, Marisa, Jose Antonio, Caridad, Juana, Ana María, Eustasio Santos y Javier Eguiluz (primer director del actual edificio). También cabe destacar entre el personal administrativo del Centro a  Juan Bautista Alonso, que fue secretario durante muchos años, y a Marcelino Pérez, que estuvo como administrativo desde la fundación hasta su fallecimiento. 

- El Centro se ubicó en tres edificios: Primeramente en el actual colegio de educación primaria “Generación del 27”; en el año 70 cambió su sede al edificio del actual "Valle de Laciana” (este edificio era el mejor preparado, y en él quedaron bastantes materiales); por último, en el año 90 se trasladó al edificio que ocupa en la actualidad.

 

Texto extraído de la Revista Puzzle, nº 2

Iván Álvarez, Juan Barreiro, Graciela  Domínguez y Rubén Rubio

(Testimonio de Dña. Angelines Linares y Dña. Juana Vega)

 

 
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